• Sexualidad

    Hablar de la sexualidad humana es hablar de un misterio; siempre resulta problemática y, a la vez, es uno de los motores principales de nuestra vida.

    La sexualidad es el ámbito del encuentro de mi cuerpo con el cuerpo del otro; ese encuentro es problemático. Los cuerpos gozan diferente. Por un lado, tiene una fuerza de atracción y es una promesa de placeres; por otro, puede ser fuente de miedos, decepciones y angustias. Gozar demasiado o demasiado poco, tener que cumplir expectativas supuestas, encontrarse con goces inesperados e inquietantes, etc. y, en medio de todo esto, complicándolo, a veces también está el amor.

    Solamente una escucha personalizada de cada persona permite encontrar las claves de su sexualidad, cuáles son los obstáculos en que se atasca una relación o una persona en su historial de relaciones. Y hay ciertas cosas que cuando las entendemos, cambian de lugar. O hay ciertos silencios en uno mismo que atascan la relación con el otro o nuestro despliegue en el vínculo sexual. La posibilidad de hablar abierta y francamente con un profesional que no juzga ni decide qué debemos desear, siempre supone un primer alivio; luego será más fácil descubrir dónde nuevos prejuicios nos vuelven a condicionar; por fin, comprender la complejidad del tema y las determinaciones personales abren nuevos panoramas y nuevas formas de ver las cosas. En eso reside la mejoría.

    ¿Cuándo es el momento de consultar, entonces? Efectivamente, la complejidad a la sexualidad no hay quien se la quite, el momento de consultar es cuando las problemáticas se atascan. Es decir, que haya problemas en la sexualidad no es motivo de consulta, siempre los hay. Pero la superación esos problemas es uno de los modos de crecimiento personal y de pareja. La cuestión cambia cuando los problemas son siempre los mismos, cuando el mismo conflicto se repite igual a sí mismo; ése es el momento para consultar.

  • Dificultades en el mundo laboral

    En el desarrollo de la actividad laboral cotidiana ciertas situaciones pueden complicarse, produciendo angustia, desaliento, inoperancia, tensiones en el contexto de la relaciones con compañeros, superiores, subordinados o respecto a la consecución de la propia tarea.

    Así mismo, nuevas exigencias, incremento de la responsabilidad, el empeoramiento de las condiciones laborales o el desempleo puede ser fuente de un malestar que se extienda a diversas áreas de la vida personal.

    A lo largo de la existencia todas las personas se enfrentan a pérdidas significativas en su vida, muy difíciles de tolerar psíquicamente y promotoras de estados de ánimo caracterizados por la depresión y la ansiedad. El espacio terapéutico permite construir nuevos modos de afrontarlas, abriendo así un horizonte que permite vivir el presente y proyectarse en un futuro más esperanzador.

  • Dificultades relacionales y de pareja

    Perdida de deseo sexual, desavenencias en la educación de los hijos, conflictos en la convivencia, agresividad, dependencia emocional, decaimiento del proyecto común o conflictos asociados a una separación.

    Partiendo del hecho de que no hay una modalidad ideal de pareja a la que adecuarse, en las relaciones pueden aparecer  periodos de crisis caracterizados por un gran sufrimiento relativo a la creación, mantenimiento o ruptura de una pareja, que pueden tomar diversas formas.

  • Problemáticas en niños y adolescentes

    Hiperactividad, celos, enuresis, complicaciones en el ámbito académico, alteraciones en la alimentación y el sueño

    La infancia y la adolescencia son etapas de la vida que suponen profundos cambios que implican directamente al niño y su familia. Crisis normales y otras circunstancias no esperadas pueden provocar gran preocupación, sufrimiento y tensiones en los diversos miembros de la unidad familiar. Por eso se hace necesario el abordaje de estas situaciones críticas a través de una mirada que incluya todas las variables y circunstancias en juego para llegar a un cambio positivo, tanto para la persona en la que se ubica el problema como en su familia.

    Algunas de las formas en las que se suelen manifestar estas dificultades son la hiperactividad, celos, enuresis, complicaciones en el ámbito académico, alteraciones en la alimentación y el sueño.

    En la adolescencia pueden aparecer además otras complicaciones como situaciones conflictivas en el ámbito domestico, consumo de drogas, aislamiento, uso inadecuado de las tecnologías, comportamientos delictivos, desconciertos o confusión en el despertar sexual o en la elección de las primeras parejas.

  • Obsesiones y fobias

    Las obsesiones son pensamientos, generalmente circunscritos en torno a un asunto determinado, que se imponen en la mente de modo reiterado, en contra de la voluntad

    La propia persona suele juzgarlos como absurdos o desmedidos, pero no por ello consigue desestimarlos, o darles solución. Con frecuencia su presencia se hace cada vez mayor, ocasionando no solo sufrimiento subjetivo, sino condicionando la vida de quien las padece, de tal manera que perjudica diversos aspectos vitales, como las relaciones interpersonales o el trabajo.
    En ocasiones estos pensamientos son sucedidos por otros pensamientos o comportamientos que pretenden, sin éxito, disminuir la angustia ocasionada por los primeros. Generalmente toman formas estereotipadas, a modo de ritual que se repite sin cesar.
    Las fobias son temores hacía elementos u objetos racionalmente inofensivos, pero que no por ello dejan de ocasionar gran angustia e imponer importantes limitaciones en la vida cotidiana.
    Entendemos estos fenómenos, como manifestaciones que hacen referencia a otras cuestiones verdaderamente importantes, y que pueden ser descifrados. Eso que ha dado origen a este tipo de pensamientos angustiosos y reiterativos, puede ser reconducido hacía formas que no produzcan malestar.

  • Peritajes psicológicos. Psicologia Forense

    Que pueden servir en diferentes ámbitos de actuación

    Los servicios están destinados a servir como:

    • Asesoramiento del juez (actuando como perito) emitiendo informes técnicos de la especialidad solicitados por el Juzgado.
    • Asesoramiento a abogados y como colaborador del abogado en la resolución del procedimiento familiar en todos los momentos del mismo.
    • Seguimiento de los casos.

    Ambitos de actuación

    • Psicología aplicada al Derecho Civil:
      Asesoramiento y peritaje de diversos constructos jurídicos como la capacidad civil en la toma de decisiones (contratos, testamentos tutelares, cambio de sexo, esterilización de deficientes, etc.). Y en todas aquéllas situaciones susceptibles del trabajo en el campo psicológico dentro del Derecho Civil.
    • Psicología aplicada al Derecho Laboral:
      Valoración en materia de secuelas psicológicas en accidentes laborales, enfermedades profesionales, daño psíquico y simulación.
    • Psicología aplicada al Derecho Penal:
      Diagnóstico y evaluación de personas implicadas en procesos penales que servirá de asesoramiento a los Jueces y Tribunales, para determinar las circunstancias que puedan modificar la responsabilidad criminal, (anomalía o alteración psíquica, alteraciones en la percepción, enajenación mental, trastorno mental transitorio), inimputabilidad, peligrosidad, daño moral, secuelas psíquicas, etc….
      Diagnóstico-pericial de presuntos delincuentes y víctimas.
    • Psicología Jurídica y el Menor:
      Valoración de la situación del menor y posibilidades de mejora y tratamiento. De esta forma el psicólogo ayuda a que la Justicia module la aplicación legal a criterios científicos.
    • Psicología aplicada al Derecho de Familia:
      En los procesos de Separación y Divorcio judiciales se da asesoramiento en las medidas a adoptar respecto a los hijos y en otras situaciones tales como nulidad, matrimonio de menores; también en los casos sobre acogimientos y adopciones y tutelas.
      Evaluando cómo afecta a los hijos la separación, y posible diseño de programas que apunten a positivizar situaciones difíciles que los menores se van a encontrar.
    • Nuestros servicios consisten en:
      • Elaboración del informe psicológico forense
      • Defensa del informe en el proceso judicial. Ratificación.
  • Depresión

    Es una palabra para coger con cuidado, es una entidad que está sobre-diagnosticada. Demasiadas veces no se la diferencia de la tristeza normal que acarrea cualquier pérdida, a veces tristezas muy importantes.

    Lo indicativo de que se está generando una depresión sería que tal tristeza no se presentara, pero curiosamente casi nadie consulta en estas circunstancias. Nuestro espíritu no se acostumbra de repente a una pérdida, necesita encontrarse con la ausencia un número de veces para terminar de aceptarla. La depresión se instala cuando ese duelo normal se detiene, cuando la persona se pierde junto con lo perdido. En estos casos la ayuda del diálogo con el profesional es inestimable y obra en un sentido de re-vivir en lo que no se ha perdido todavía; en la contingencia de vivir una vida que nunca es el Paraiso, ni el Infierno. Por decir así.

  • Adicciones

    Habitualmente se utiliza el término adicción a sustancias para definir una forma de consumo tal, que el uso de dicha droga, legal o ilegal, se convierte en prioritario, hasta el extremo de sentir que su consumo es imprescindible, relegando o abandonando otros intereses (familiares, laborales).

    En muchas ocasiones este uso es valorado por la propia persona como perjudicial para sí mismo y para otros, pero a pesar de los esfuerzos por interrumpirlo, se retoma, en contra de la voluntad. La ausencia de esta sustancia, desencadena fuertes sentimientos de angustia, que solo parecen controlables retomando el consumo.

    Igualmente, se dedican a este fin mayores recursos económicos de los deseados, y las cantidades consumidas van en aumento, en la medida en que para obtener los mismos efectos, no resultan efectivas las dosis iníciales.

    Los profesionales de nuestro centro, con amplia experiencia en este campo, atienden este tipo de dificultades en régimen ambulatorio.

    Nuestra intervención se fundamenta en conocimientos técnicos tales que entienden que la palabra, el diálogo con aquella persona que solicita ayuda, es el recurso más efectivo, sin por ello renunciar a otro tipo de estrategias complementarias. Basamos nuestra atención en el principio de que modificando aquellas condiciones psicológicas que hacen del consumo de sustancias una necesidad imperiosa, éste se convertirá en prescindible.

  • Psicosis

    ¿Qué hacer en el caso de un familiar afectado por una grave psicosis?

    Se trata de un problema muy serio que requiere ineludiblemente un tratamiento psiquiátrico y, en un segundo momento, un trabajo de apoyo psicosocial.

    Aportamos un plus de tratamiento en estos casos; sin abandonar lo demás, existe la posibilidad de acompañar al paciente en un diálogo de confianza y comprensión para sus ideaciones más personales. Por absurdas que parezcan, éstas tienen gran valor para el paciente y confiadas a un pisólogo-psicoanalista pueden ser encausadas en nuevas direcciones.

    La posibilidad de compartir esas ideaciones y encontrarles una lectura diferente, mejora la calidad de vida del paciente y sus allegados y facilita la inserción social de la persona (el problema del aislamiento suele ser el más deteriorante a largo plazo en estos pacientes).

  • Trastornos alimenticios

    Se llaman trastornos alimenticios a un conglomerado de síntomas donde destaca una serie de preocupaciones y actos en relación a la imagen corporal así como disfunciones en el comportamiento alimentario.

    Éstos se manifiesta por hábitos alimentarios que amenazan el bienestar o incluso la vida en la persecución del objetivo de no engordar o encarnar un ideal corporal. Acompañado entre otras cosas de desequilibrios emocionales, autovaloraciones negativas y relaciones personales disfuncionales.

    En muchas ocasiones estos síntomas vienen a producirse como una especie de solución de compromiso ante otra problemática del sujeto que a priori no puede ser leída con claridad.

    Las principales clasificaciones diagnosticas hacen referencia a:

    • La anorexia nerviosa: donde uno se percibe gordo incluso cuando todo parece indicar que se está extremadamente delgado, negarse a comer, hacer ejercicio compulsivamente y desarrollar hábitos inusuales como rehusar comer en presencia de otros o un control exhaustivo de las calorías.
    • La bulimia: donde se come en exceso, a menudo se producen atracones regulares. Purgando posteriormente el cuerpo de los alimentos y las calorías temidas usando laxantes, enemas o diuréticos, vomitando y/o haciendo ejercicio. A menudo se actúa en secreto, con sentimientos de asqueo y vergüenza, pero también alivio de la tensión y de las emociones negativas una vez que el estómago está nuevamente vacío.
    • Trastorno de comer compulsivamente: al igual que las personas con bulimia experimentan episodios frecuentes de comer fuera de control. Éstos sin embargo no purgan sus cuerpos del exceso de calorías.

    En general, cuando nuestra relación con la comida comienza a tener un impacto destructivo en el desempeño de las funciones de una persona o la imagen de sí misma, es hora de consultar a un profesional de la salud mental.

    Independientemente de que uno se sienta identificado con todos y cada uno de los síntomas clásicos, Hay que tener en cuenta que este tipo de alteraciones rara vez desaparecen por sí solas y con el paso del tiempo van generando mayor sufrimiento tanto al afectado como a los de su entorno más cercano.

  • Quiénes somos

    Recibimos tanto a personas con trastornos psico-patológicos, como a aquellos con dificultades para enfrentarse a crisis vitales.
    Leer Más
  • ¿Para qué ir al Psicólogo?

    Para recibir ayuda respecto a un sufrimiento que por los propios medios no se ha conseguido aliviar.
    Leer Más
  • Nuestros horarios

    Lunes - Viernes 9.00 - 22.00
    Sábados 9.00 - 14.00

Contáctanos

Si quieres una cita ponte en contacto con nostros por cualquiera de las siguientes vías